El 8 de agosto de 1905 muere Bonifacia en Zamora. “Murió como había vivido, con sencillez, casi de puntillas, teniendo a su lado a las mujeres que junto a ella hicieron posible la profecía de Nazaret,hermanando oración y trabajo y preservando del peligro de perderse a las jóvenes que carecían de él.
Toda la ciudad la despide, reconociendo su obra y valorando su persona.
De boca en boca va corriendo la frase: ¡era una santa!
Su vida fue considerada como la de una testigo del Reino.
Sus manos trabajadoras fueron vehículo de la esperanza de los pobres.
Su corazón generoso y tierno se derramó por las calles y los pueblos de esta provincia castellana casi olvidada.”
Gracias a Mauricio Ragazzo que desde Brasil nos envía su oración a Santa Bonifacia
Santa Bonifacia acogió e hizo vida las palabras que proclamó Jesus como bienaventuranzas para toda la humanidad:
Desde Africa Desde Papúa Nueva Guínea
En Holy Family Home se han preparado durante tres días profundizando en la figura de Santa Bonifacia: