NUESTRA ORGANIZACIÓN
En nuestra organización no hay centros ni márgenes: somos un círculo vivo, tejido por mujeres diversas que compartimos la responsabilidad de construir un mañana mejor. Somos una comunidad articulada en círculos donde todas participamos y todas somos corresponsables. Creemos en la fuerza de la colaboración, la escucha y el apoyo mutuo. Cada persona trae consigo experiencias, saberes y perspectivas que enriquecen el conjunto, y juntas construimos decisiones más justas y sostenibles.
Nos organizamos desde la horizontalidad. Abrimos espacios de escucha y acompañamos procesos personales y colectivos. Aquí sabemos que nadie se libera sola: lo social es nuestro territorio, y lo tejemos juntas para romper desigualdades, fortalecer redes y activar la participación comunitaria. Cada decisión se construye desde el consenso y la empatía, porque creemos en el poder político de la ternura y en la dignidad que nace cuando todas contamos.
Formar parte de este círculo es crear un espacio donde nos reconocemos, nos apoyamos y nos levantamos colectivamente. Aquí venimos a crear alternativas, a cuidar la vida y a imaginar un mundo en el que todas podamos florecer sin pedir permiso. Juntas, corresponsables, diversas y rebeldes: así somos y así queremos seguir caminando.
Para lograr una mejor coordinación, animación y acompañamiento, la Congregación se organiza en entidades territoriales flexibles que responden a las distintas realidades: Comunidad-Taller, Zona y Región.
En cada ámbito, los equipos de animación y gobierno ejercen su servicio de manera corresponsable. Participan activamente en las decisiones y acuerdos, se reconocen como parte esencial del proceso y trasladan lo trabajado a los espacios correspondientes, respetando y valorando la diversidad con la que la misión se hace visible en cada lugar.
Para fortalecer la corresponsabilidad y la participación, estos equipos cuentan con comisiones o grupos de reflexión. Son espacios de apoyo que enriquecen el estudio de diferentes temas, favorecen el compromiso compartido y amplían la implicación de más personas en la dinamización de la Congregación, potenciando su misión y su impacto.