Las siervas en Perú
“Estamos llamadas a hacer presente el reino de Dios entre los pobres." (C.24)
CT Lima
La Comunidad Taller de Lima está situada en el Distrito de Breña, una zona popular de gente sencilla, emprendedora y dinámica.
Esta comunidad tiene como dimensión apostólica y comunitaria el cuidado integral para una vivencia saludable, creativa y sustentable de las hermanas mayores que por su edad y/o estado de salud no pueden continuar en las comunidades de la misión. Creemos que es posible tejer humanidad desde la experiencia de Jesús en Nazaret al que seguimos en su opción por el Reino.
En el colegio Patrocinio de San José, somos referentes del Carisma Josefino, respetando y potenciando el liderazgo de laicas/os en la propuesta educativa desde los nuevos paradigmas y cuidando la resignificación de los elementos nucleares del Carisma: “hermanar oración y trabajo”, la dignificación de la mujer, la “industria cristiana”, y la espiritualidad de Nazaret con Trabajo, Fe y Amor.
CT Cuzco - Checacupe
La CT de Checacupe, fundada en 1990 en el distrito de Checacupe (Canchis, Cusco), se sitúa en un contexto rural andino donde gran parte de la población es quechuahablante y vive situaciones de empobrecimiento, desigualdad y diversas formas de violencia que afectan especialmente a mujeres, niñas y adolescentes. En este contexto, las Siervas de San José acompañamos la vida de las comunidades campesinas a través del Centro Wasi Nazaret, espacio de promoción humana. Desde allí desarrollamos un trabajo integral con las familias mediante orientación psicológica y legal, talleres formativos, articulación en redes con instituciones locales, espacios socioeducativos como la ludoteca, procesos de acompañamiento de la fe y el impulso del emprendimiento femenino. De este modo promovemos el protagonismo de las mujeres y una convivencia saludable orientada al Sumaq Kawsay.
CT Cuzco - Urcos
La Comunidad-Taller de Urcos está ubicada en la provincia de Quispicanchi, en el corazón de los Andes cusqueños, territorio de gran riqueza cultural y espiritual. Se inserta en una realidad marcada por la pobreza, el trabajo informal, la migración y diversas situaciones de vulnerabilidad que afectan especialmente a niños, niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres. Persisten problemáticas como la violencia familiar, la desnutrición y la trata de personas, así como dificultades en el acceso a servicios básicos, salud y recursos tecnológicos. Sin embargo, esta realidad también se caracteriza por la fortaleza de su gente, su capacidad de resiliencia, el sentido comunitario, la solidaridad y una profunda valoración de la educación como camino de superación y esperanza.
Esta situación interpela nuestra vocación de servicio como Siervas de San José y nos impulsa a responder desde una presencia cercana, educativa y de profunda escucha. A través de la Institución Educativa Nuestra Señora del Carmen y el CETPRO San José promovemos una educación integral y la formación para el trabajo digno. El Proyecto de Juventudes constituye un eje transversal que anima ambos espacios, favoreciendo el acompañamiento de adolescentes, jóvenes y sus familias en sus procesos de crecimiento humano, espiritual y social, fortaleciendo su dignidad, sus capacidades y su esperanza. Desde estos espacios buscamos ser signo de acogida, promoción humana y anuncio del Evangelio, contribuyendo a la construcción de una sociedad más justa, fraterna e inclusiva.